Monteverde, un paraíso terrenal y hacer canopy en Costa Rica

Monteverde, un paraíso terrenal y hacer canopy en Costa Rica

Monteverde, un paraíso terrenal y hacer canopy en Costa Rica

Hoy ha sido un día magnifico, un día para no olvidar…nos levantamos a las  6:00 am, esta mañana tenemos una exclusividad latente, una visita guiada sin ánimo de lucro por las tierras de Monteverde gracias a unos de los dueños de Tree House Hostel, Danny Ramirez, una de las personas mas encantadoras que hemos conocido en esta aventura.

Referente a nuestro hostel deciros que es increíblemente bonito, es un hostel construido a raíz de un árbol (un higuerón le llaman), rodeado de habitaciones y salas comunitarias, de un bar y restaurante y un personal excelente.

La casa del árbol

Tree House Hostel

Con Danny hemos tenido una suerte increíble, una persona que nos ha parecido servicial, honesta, hospitalaria, alguien muy fácil de querer, una tico que gana tu confianza con hechos y no con palabras, una persona que lleva la verdadera esencia ¡¡pura vida!! en la sangre, «Pura vida es esa confianza que tienen los ticos con la gente que no conocen, ese hacer sentir bien a la gente de fuera…» nos decía mientras caminábamos rincones que un turista de a pie no llegaría.

Mientras recorremos los caminos de tierra de Monteverde en su Toyota Land Cruiser, Danny nos cuenta los inicios de Monteverde, y es que una determinada población para evitar la plaga de enfermades que estaban transmitiendo los mosquitos de la jungla, encontraron en la altitud de mas de 1.500 metros de altura de Monteverde, el sitio ideal para empezar una vida nueva. Además Monteverde es la cuna de la biodiversidad, desde aquí empezaron a venir ecosturistas a estudiar la naturaleza de la zona, y difundir su merecida fama por el mundo.

Danny, nos quiere llevar a un sitio que «muchos ticos no conocen» en Monteverde, es un árbol que por unas ramificaciones que van pudriendo la corteza interior del mismo, ha dejado un árbol completamente hueco, una maravilla de la naturaleza que nosotros hemos podido contemplar y fotografiar para vosotros.

Nos encontramos en un lugar que es el pico de dos vertientes, la vertiente del clima Atlántico y del Pacífico. Es la primera vez en nuestra vida que vemos pasar tan rápido las nubes a nuestra vista. Estamos rodeados de hasta 4 reservas naturales, todas ellas han sido formadas sin un solo colón estatal.

Monteverde

Monteverde tiene como punto fuerte el turismo, y a parte de los restaurantes y hostels (no existe ninguna cadena de hoteles y restaurantes importantes) lo que mas dinero da a esta población son los tours de canopy o sky trek, una autentica maravilla al juntar actividad deportiva y naturaleza, gente verdaderamente innovadora y emprendedora.

Nos dirigimos a ver una de las reservas naturales, gracias a Danny  y a Carlos (el Director de la reserva) podemos entrar sin pagar la entrada a la reserva, primero vemos un lugar plagado e colibrís, unas pajaritos que tienen el honor de ser los mas pequeños del mundo, y el record del mundo en batir las alas mas rápido (hasta 80 veces por segundo).

Danny en la reserva natural

Bosque nuboso Monteverde

Los colibrís pueden alimentarse con un envase que tiene agua con azúcar

El tiempo para variar jugaba en nuestra contra, ya que en teníamos una hora para ver todo lo posible de esta preciosa reserva natural, y gracias a Danny y a todos sus colegas eco-turistas, pudimos encontrar varios ejemplares como pizones, monos aulladores, y entre otros una araña de patas naranjas, que no es venenosa para los humanos pero si puede dejarte una huella irritante y molesta durante un buen rato.

Araña de patas naranjas

Diferentes caminos desembocaban a lugares hermosos en esta reserva, pero Danny nos quiso llevar a una cascada de este lugar…mientras tanto, charlábamos sobre algo que tenemos en común, viajar…y es que comparto frases celebres sobre esta exclusiva afición: «podrás gastarte todo el dinero que quieras en un coche o en una casa, pero nunca te arrepentirás en la vida de el dinero que hayas invertido en un viaje«.

Danny y Soler por la reserva natural

Un lugar increíble al que aconsejo que todo  el mundo que decida visitar Costa Rica no deje de explorar. Se nos echaba el tiempo encima, por lo que nos fuimos de nuevo al pueblo que estaba a 5 minutos. Danny se cercioró de que la empresa de aventura para el canopy tuviese constancia que sería necesario que pasase por nosotros al hostel ya que se ofreció a llevarnos directamente al lugar de la empresa Sky Adventures.

Mientras tanto desayunamos en el Quiosco, un barecito cerca del hostel donde pudimos probar la chorriada, una tortita hecha con maíz y harina donde se le acompaña unas natillas que son dulces cual mantequilla.

El Quisoco de Monteverde

Nos lleva Danny al centro de operaciones de Sky Adventures con prisas por que se nos hacía tarde, y al llegar nos presenta en el mostrador: “Pura vida…estos son amigos de España que tienen una actividad con vosotros y tienen un blog, para que puedan hacer fotos y videos sin prisa alguna”. Todo estaba listo para la experiencia en altura…y para mas exclusividad, el grupo lo formábamos solamente nosotros dos, por lo que no tendríamos que hacer colas ni esperas.

Nuestros guías se llamarían Michael y Antoni, dos costarricenses que tuvimos el gusto de conocer y los que nos ayudaron para pasar una de las mejores experiencias de nuestra vida.

Experiencias límitePara el que no sepa que es el canopy o sky trek, es una típica tirolina, pero la exclusividad es que te lanzas desde hasta 10 alturas diferentes (máximo 100 metros de altura), distintas longitudes (la máxima de unos 500 metros) y puedes llegar a coger unas velocidades de hasta 50 km/h.
Nada mas llegar te dan el material, casco, guantes, arnés de seguridad y una pequeña clase teórica. Al terminar la charla se hace una práctica en una tirolina de corta duración para poner en practica la técnica: manos en la polea, cuerpo para atrás y piernas cruzadas con las rodillas flexionadas…te dejas llevar hasta el final del trayecto en el que tienes que estirar las piernas abriéndolas para ayudar el frenado.

Y empieza lo bueno, te subes una cabina/telesférico que es el sky tram para subir a la zona mas alta del complejo y desde ahí comenzar a lanzarte de un extremo a otro hasta terminarlos 9 tiralíneas restantes. La sensación conforme vas subiendo es increíble por que estaba soplando un viento considerable que a unos 70 metros de altura hacía mover el cable de lado a lado. Una vez llegas a destino tienes que subir una plataforma de unos 20 metros de altura, y ahí fue donde empecé a tener las primeras contracciones intestinales, que sensación de abandono…volvemos a luchar contra mi instinto de supervivencia.

Pero la sensación al dejarte deslizar a tal velocidad viendo el lugar en el que estas no tiene palabras para poder expresar esa emocionante sensación, desde aquí os invito a que soltéis adrenalina de esta manera en algún momento de vuestra vida.

Tuvimos la oportunidad de lanzarnos los dos a la vez, de esta manera el de atrás se encarga de frenar llegado el momento cruzando la polea con el cable mientras que el primero estira y abre las piernas al final del recorrido.

Como curiosidad tengo que decir que con los guantes no tenía buen tacto para poder darle al botón de la Go Pro 3, por lo que nuestro guía Michael le dio solución rápido cortando un trozo del dedo índice del guante para que no tuviera ese problema, soluciones ¡¡pura vida al estilo Mc Giver!! Dicho guante lo tengo como recuerdo del momento.

Mi guante reformado

Si queréis ver el vídeo de la experiencia haz click mas abajo

Volvimos con muy buena sensación de boca a Tree House Hotel gracias a Sky Adventures que nos devolvió a Santa Elena, allí comimos por cortesía Danny  un plato de carne con frutas, banana frita y patata, junto a un cocktail de frutas, la cerveza típica de Costa Rica (Imperial) y unos capucchinos caracterizados.

Imperial

Después de comer y disfrutar de la agradable compañía de Danny, se ofreció a acompañarnos durante un largo trayecto a San José, pero antes fuimos a ver la jefatura de Policía de Monteverde,  allí nos encontramos con un agente en la garita de seguridad de lo que parecía una casa aparentemente con unas vistas impresionantes, creo que así daría mucho gusto trabajar en cualquier caso.

Intentamos conseguir el parche para nuestro compañero Garrido y al final, después de insistir al cabo de la tarde, conseguimos que fuese a su casa para coger unos parches que tenia…y esta es la muestra compañera de la nueva hazaña costarricense policial.

Fuerza Pública costarricense

El nuevo escudo lo van a cambiar por este nuevo que vais a ver, las instalaciones de la Jefatura eran muy bonitas, de dos plantas donde abajo tendría la recepción, sala de estar y hasta un gym y en la segunda planta la administración y una sala de juntas.

De camino a San José no podemos dejar de mirar y deleitarnos por los paisajes que se nos abrían paso…un nuboso paisaje cubría las montañas.

Montañas nubosas

Durante parte del camino, estuve con Danny hablando de todo un poco, sobre todo de algo que tenemos en común viajar, de nuestras mejores aventuras, bonitos destinos, formas de viajar, y futuras experiencia…quizás el destino nos una de nueva en otra parte del planeta algún día. Danny es propietario de Tree House Hostel, además de varias distribuidoras de batidos de frutas. Es un empresario afortunado y emprendedor con una gran visión comercial y un gran líder, ya quisieran muchos jefes tener el talento y el saber estar de este gran hombre. De él nos despedimos en una gasolinera, espero volver a verle algún día, ya sea en Costa Rica, en España o ¿en Bolivia?

Soler, Danny y Antonio

Nos separan unas 3 horas y 30 minutos desde Monteverde hasta San José, y por el camino tuvimos varios atascos (presas le llaman). Al final llegamos sanos y salvos con Soler de piloto oficial, mi transporter personal, el mejor que podía tener por supuesto, hasta que llegamos de nuevo vía GPS al estadio Saprissa, a casa de Carol y Robert, para coger los macutos de la ONG y llevarlos a casa de Andrey Amador.

Quedamos con él en el pizza Hut de Paseo Colón, la avenida principal de San José, y por fin lo vemos aparecer, Andrey Amador es ciclista del equipo de Mosvistar, tiene 27 años y está pasando unos días en su ciudad natal con la familia y su pareja, Laura, catalana de nacimiento.

Vive en el edificio mas alto de la ciudad, con unos 110 metros de altura, nosotros subimos hasta la planta 19, donde tiene unas vistas increíbles de toda la capital y justo debajo una enorme piscina grande con dos laterales de agua termal. Por lo que no pudimos resistirnos en ponernos los bañadores y probar tan lujosa existencia.

Antonio, Andrey y Jose Luis

Tanto Andrey como Laura son dos personas encantadoras y serviciales, gente con la que puedes entablar una alegre conversación y socializar desde el primer momento, nosotros somos unos privilegiados por tener la suerte de contactar con esta celebre personalidad, pero aún mas cuando te das cuenta que es una persona noble y hospitalaria, ¡¡chapó!!

Un jardín en todo lo alto

Andrey y Soler

 ¡¡Pura vida mae Andrey!!

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