Ginebra, Lausanne y el pueblo de Epesse

Ginebra, Lausanne y el pueblo de Epesse

Ginebra, Lausanne y el pueblo de Epesse

Viaje relámpago a SuizaGinebra guiada por una suiza para la mejor experiencia

Antonio esperando en el aeropuertoNos remontamos este viaje al mes de Abril del año 2012,  un viaje planeado desde el mes de febrero, cuando la señorita Aimara Martinez me brinda la oportunidad de acompañarla en un viaje sorprendentemente económico para la ciudad y el país que me mostraba, Suiza, hablamos de unos 170 € el vuelo + hotel + desayuno, solo añadiríamos el coste de la gasolina y el parking de larga estancia en Madrid, era una oportunidad única y había que aprovecharla, pasaríamos los días 28, 29 y 30 de abril.

Recuerdo que estaba trabajando de noches, por lo que salimos de Murcia a las 24:00 horas, conduciría de noche y no tendríamos ningún problema por ello ya que mi radio de acción debido al trabajo era de noche, así tras una parada de rigor para descansar llegamos a nuestro parking de larga estancia “aparca y despega” sobre las 3:30 am, así que íbamos con tiempo de sobra para llegar a Barajas y esperar el despegue.  El trayecto en el mini bus del parking de larga estancia fue fugaz y discotequero, con la sintonía de MIX FM poniéndonos las pilas cargadas hasta llegar a la Terminal.

El vuelo hasta Geneva fue rápido y gracioso…la gente me miraba raro cuando le dije a Aimara que “tenía muchas ganas de llegar a Italia”…Así que llegamos en unas horas a Suiza, al aeropuerto de Ginebra, que está dividida entre suelo francés y suizo. Antes de salir del aeropuerto, recordé que en uno de los utilísimos  foros sobre Ginebra, leí que existe una maquina en el aeropuerto después de coger las maletas donde puedes coger un ticket totalmente gratis y utilizar cualquier transporte público por la ciudad durante 80 minutos, sin pagar nada en absoluto. Así para nuestra suerte, encontramos dicha maquina, y el transporte hasta llegar al hotel nos salió gratis (teniendo en cuenta lo absolutamente cara que es Suiza, empezamos económicamente bien nuestro viaje), de hecho en el tren, de camino al centro de Ginebra, coincidimos con dos chicas que pagaron unos 15€ al cambio aprox, y no sabían nada de la posibilidad de viajar gratis de la que os hablo.

Llegamos al centro, nuestro hotel está a 2 minutos de la boca del tren, sin muchos problemas encontramos nuestro portal,  el Hotel “Astoria”, esperamos para hacer el check-in unos 20 minutos, y al darnos el “pistoletazo de salida”, subimos a ver nuestra habitación y las vistas que teníamos.

Teníamos el peor enemigo en contra en el viaje, el querido TIEMPO, no lo teníamos, era sábado, y el lunes nos marchábamos, así que teníamos que aprovecharlo al máximo…por Internet había contactado a través, de una pagina de aventureros mochileros, llamada couchsurfing, tuve la tremenda suerte de conocer a dos grandes personas, residentes en Lausanne y en Ginebra, nuestros queridos amigos Marie Jaccard y Lorenzo Martinez, ya los conoceréis mas adelante.

De ese modo, dejamos las cosas en la habitación del hotel, y lo primero que hicimos fue ir a ver la famosa fuente situada en el lago Lemán o también conocido como lago de Ginebra.

Algunos datos técnicos de la famosa fuente: 140 metros de altura, a 200 km/h en propulsión y  500 litros/segundo

Teníamos algo mas de tiempo para dar un paseo alrededor del lago, por lo que nos dimos una vuelta viendo cosas por la zona…y dimos con un monumento que ya conocía de haberlo visto en “Murcianos por el Mundo” y me hizo ilusión poder verlo y contemplarlo con mis propios ojos, el monumento al Duque de Brunswick, y por lo que escuché, fue un millonario ciudadano que invirtió tanto dinero en Ginebra, que le hicieron un monumento…y para lo cara que es Suiza, no me quiero ni imaginar la cantidad de dinero que pudo aportar este señor.

 

De camino a LausanneSe nos acaba el tiempo, teníamos que coger un tren para ir a Lausanne a conocer a nuestra amiga Marie, así que nos fuimos a la estación de Cornavin, y con los billetes que ya teníamos comprados desde España, por Internet a través de la pagina de TGV-Europe, nos pusimos en marcha hacia tierra de viñedos, a una hora de Geneva.

Llegamos a la estación de Lausanne, y la impresión que nos ha dado Ginebra durante las primeras horas que hemos estado es de limpieza absoluta, extrema, todo está muy limpio y ordenado, la ciudad es cosmopolita, te encuentras gente de todas las razas y países, tienes la impresión de estar viviendo realmente en el centro del mundo (y no nos equivocamos, no sabíamos que íbamos a estar rodeados de gente  de casas tan dispares).

El transporte es puntual, no llega a ser una puntualidad inglesa, pero no tiene queja alguna, y la gente por lo general es amable, pero supongo que es normal, en un país con tanta mezcla de culturas, o eres tolerante y afable, o puedes tener muchos problemas, aunque al final mucha gente ira a su rollo, depende de cada uno…en fin, nada mas bajarnos del tren buscamos la salida de la estación y allí estaba ella, esperándonos, Marie Jaccard, con sus cascos de música aguantando la espera y con una sonrisa de oreja a oreja al vernos, ella está trabajando en un oficina de turismo, por lo que habla español perfectamente, lo aprendió en México durante un viaje de unos 3 meses de duración. Nos dirigimos a su casa mientras hablamos con ella, del plan del día, de como ha ido el viaje, poniéndonos al día mutuamente.

Su casa estaba a unos 20 minutos andando de la estación, Lausanne es pequeña pero está en pendiente, por lo que a veces de la risa a la hora de ir de un lado hacia otro de la ciudad, pero por lo general es muy cómoda. Llegamos por fin a su piso, personalmente excitado al vivir tal situación, al ver la puerta de su casa veo una de las pegatinas que yo también tengo de couchsurfing, y eso me hace sentir mas cómodo aún, se que lo pasaríamos muy bien…una vez dentro nos presenta a su hermana, las dos viven juntas en un piso de alquiler pequeño, pero muy acogedor, lleno de recuerdos de los viajes de cada uno, y el aspecto que esperaba de una chica con la mente tan abierta y aventurera.

Marie y su hermana con los souvenirs murcianos que le regalamos

Marie y su hermana con los souvenirs murcianos que le regalamos

 

Antonio haciendo autostopMarie nos tenía preparada una ruta por los viñedos que bordean el lago Lemán, así que puesto que teníamos que aprovechar la tarde, nos fuimos de nuevo a la estación de Lausanne, para encontrarnos con una compañera y amiga del trabajo de Marie, Aude Cometta, sin conocimientos de español, no necesitamos averiguar lo amable y simpática que era con nosotros, nos montamos en un tren y fuimos destino Montreux (conocida por sus festivales de jazz)…en fin, a partir de este momento la historia es un poco confusa, por que, aunque tanto Marie como Aude, no les gustara que esto se publique…me debo a la verdad y debo de contarlo…así que de camino en el tren, tubo que pasar algún lapsus, por que nos bajamos en una parada que no era, nos encontrábamos en un lugar que no querían enseñarnos, mas cerca de lo previsto, y claro, el momentazo fue cuando vimos que no pasaban trenes por esa parada hasta pasada la hora por lo menos…así que no nos quedo otro remedio que…hacer autoestop.

 Así que no nos quedó otro remedio que echar a andar y hacer una ruta de aproximadamente una 1 hora y media por pueblos preciosos de viñedos a las orillas del lago, así que no hay mal que por bien no venga, pero claro a nuestras guías no les hizo gracia perderse cuando precisamente trabajan para guiar sin este tipo de acontecimientos …pero se lo perdonamos por la anécdota merece contarla . Así que aproveche unos instante para grabaros un vídeo y mostraros el momento “lost” .

Foto artística tras una señal de tráfico

Serían las 17:00 horas cuando nos pusimos en marcha para regresar, Aude tenía que llegar a tiempo para ver a su padre correr en una maratón en Lausanne, así que nos bajamos en tren hasta llegar por fin, al pueblo, estábamos Aimara y yo muriendo poco, os recordamos que estábamos en danza desde las 23:00 horas del viernes cuando salimos desde Murcia, hasta ahora…nos dormíamos encima.

Este momento fue el mas bestial para nosotros, eran las 18:30 horas, y no podíamos con nuestras almas, nos mirábamos Aimara y yo, y el cansancio era tal que no queríamos tampoco aparentarlo por respeto a Marie y Aude…pero al final lo evidente salió a la luz, y Marie nos llevo a su piso para que descansásemos…la noche también queríamos vivirla lo mejor posible y había que recargar las pilas. Marie nos dejo utilizar su cama para descansar mas agusto.

La cama de MarieLas 22:00, creo que ya era hora de levantarse…Marie está en la cocina, preparando la cena, su hermana no está, de hecho ya no la volvimos a ver en todo el fin de semana, así que la ayudamos a prepararlo todo, es más, aprovechamos y le obsequiamos con una suculenta tortilla de patatas (mini, habían pocos huevos y pocas patatas), y mientras tanto, en un instante, le hice la cama a Marie de manera original.

Después de deleitarnos con esta cena suizo-española, vino un amigo de Marie, Fernando, Mexicano de nacimiento, y un chico muy peculiar con el que pudimos reírnos muchísimo, en una de las ocasiones nos contaba que en México, al borracho lo tienen como un “campeón”, y que cuando te paraba la policía “si ellos quieren, te quitan todo el dinero…bueno no…¡todo no!te dejan un poco para que sigas bebiendo”.

Nos ponemos [email protected], nos arreglamos y demás y bajamos a conocer la fiesta en Lausanne, ya que Marie nos decía que aquí se vive mucho mas que en Ginebra, así que íbamos de jueces nosotros (como buenos españoles podríamos hacerlo muy bien). Así que caminamos durante unos 15 minutos hasta llegar a una de las discotecas de la zona, en la puerta había bastante gente, eso era buena señal, no recuerdo el nombre de la disco en este momento, pero la entrada fueron unos 10 € creo recordar, como aquí, además del guarda ropas, así que nada mas entrar cual fue nuestra sorpresa cuando escuchamos “para bailar la bamba…”, la noche prometía. 

Marie había quedado allí con unas amigas suyas, enfermeras todas, y nos hicimos la foto de rigor formato grupo para el recuerdo.

Aimara y Fer con las amigas de Marie

Buen ambiente en la disco, con buena música por momentos…por que cuando me pusieron el “asereje”, todos estaban fascinados pero nosotros estábamos como fuera de órbita.

En el residencial de estudiantesLa noche pasó genial, con risas, cervezas, fiesta, saltos y mas saltos hasta las 4:30 am, que ya empezaron  a cerrar hasta las 5:00 horas, en la misma acera de la disco se encontraron un par de policías locales, y gracias a Marie me cambió un parche para mi compy Antonio Garrido (al que suelo nombrar últimamente en casi todas mis aventuras), en la puerta de la disco nos quedamos un buen rato, ya que la fiesta querían continuarla en el apartamento de las amigas de Marie, y allí conocimos a un suizo, Aris,  de Ginebra que estuvo “liao” con una de las amigas de Marie, el chico, en un pobre y admirable español, me preguntó que…según mi opinión, que podría hacer, si quedarse y aguantar para ver si su ligue le invita a venir o irse directamente…yo claramente le dije que aguantara el tirón, que no le preguntase ni sugiriese nada, y si ella quería “tema” se lo diría, y así fue al final…así que todos al ¿piso? ¡¡no! era una residencia, y la fiesta era en la cocina de la misma…todas las compañeras durmiendo y nosotros con música y risas, nos ofrecieron un bizcocho con pasar hecho por ellas y bebimos durante un rato mas hasta que no pudimos mas y abandonamos el “barco” con Marie y Fer.

En el frigorífico ponía un mensaje claro: “vaginas de peluche para la educación sexual (resulta que el gobierno suizo tuvo la brillante idea de enseñar educación sexual con dos peluches con sus órganos reproductores, y el pueblo no estaba muy conforme con ello…) 

Mensaje sexual claro

Nos despedimos de las chicas y de nuestro “romeo” suizo, y vamos de camino a casa acompañados de Fer, de quien nos despedimos nada mas llegar, deseándole mucha suerte en la vida y mucho cuidado de regreso a casa en su bicicleta.

El día lo aprovechamos al máximo, y mañana nos esperaba otro día con muchas y gratas sorpresas.

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